Me llamo Mari Irastorza y soy de Zaldibia, un pequeño pueblo de Guipúzcoa rodeado de montañas. Crecer allí me enseñó algo que hoy sigue acompañándome en la interpretación observar, imaginar y escuchar.

Mi vida gira alrededor del cine casi sin darme cuenta. Trabajo en producción en rodajes, así que convivo con las historias, los personajes y los procesos creativos prácticamente las 24 horas del día. El set es un lugar que conozco tanto desde dentro como desde fuera de cámara.

Siempre he sentido una fuerte atracción por el mundo artístico. Escribo, actualmente formándome con un taller de escritura, y también encuentro formas de expresión en el dibujo, la cerámica, la pintura o la fotografía. Pero es en la interpretación donde siento que todo encaja.

Me considero una persona creativa, sensible y perfeccionista. Me interesa explorar personajes con verdad, entender lo que sienten y lo que esconden.

Cuando no estoy en un rodaje, disfruto de las cosas sencillas como leer, montar en bici, pasear por la montaña con mi perrita o pasar tiempo a solas. Muchas veces es ahí donde nacen nuevas ideas.

Mi lengua materna es el euskera y el español.

Mari Irastorza.